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Conversaciones asertivas y cómo hablar desde lo que uno siente y no desde la crítica

Hablar con sinceridad y desde lo que sentimos puede transformar nuestras relaciones. Muchas veces, en momentos de tensión o conflicto, tendemos a criticar al otro sin detenernos a expresar lo que realmente nos pasa por dentro. Esto no solo dificulta la comunicación, sino que puede generar una escalada en la discusión que termina alejándonos, rompiendo el vinculo. En este post, quiero compartirte por qué es tan importante aprender a tener conversaciones asertivas, cómo hacerlo y cómo detener esa escalada cuando la tensión crece. También te contaré sobre la intención positiva y cómo buscarla para mejorar la conexión con quienes nos rodean.




Por qué es importante hablar desde lo que uno siente y no desde la crítica


Cuando hablamos desde la crítica, el otro suele ponerse a la defensiva. La crítica directa puede hacer que la persona se sienta atacada, juzgada o incomprendida. Esto genera una barrera que impide que el mensaje llegue de forma clara y sincera. En cambio, cuando expresamos lo que sentimos, abrimos un espacio para que el otro nos escuche con empatía y se conecte con nuestra experiencia.


Por ejemplo, en lugar de decir “Nunca me ayudas con las tareas de la casa”, podemos decir “Me siento abrumada cuando veo que las tareas se acumulan y me gustaría que pudiéramos compartirlas más”. La diferencia está en que la segunda frase habla de un sentimiento personal y una necesidad, no de una acusación.


Este cambio en la forma de comunicarnos ayuda a neutralizar la reacción defensiva en la otra persona. Cuando alguien siente que lo que decimos nace de un lugar de vulnerabilidad y no de juicio, es más probable que escuche y responda con apertura.


Qué se neutraliza en la otra persona cuando hablamos desde lo que sentimos.


Cuando dejamos de criticar y empezamos a expresar nuestros sentimientos, neutralizamos varias reacciones negativas en el otro:


  • La defensiva: La persona no siente que debe protegerse o justificar sus acciones.


  • La culpa: No se siente acusada ni responsable de un error, sino invitada a comprender un sentimiento.


  • La ira: Al no sentirse atacada, la persona no responde con enojo o agresividad.


  • La distancia emocional: Se crea un puente de empatía que acerca a ambos.

     

    Esto no significa que la otra persona no pueda tener una reacción negativa, pero sí que la conversación tiene más chances de mantenerse en un tono respetuoso y constructivo.


Cuándo tener esas conversaciones y cómo parar la escalada en una discusión.


Elegir el momento adecuado para hablar es clave. No es lo mismo abordar un tema delicado cuando ambos están cansados o estresados, que cuando hay calma y disposición para escucharse. Por eso, te recomiendo:


  • Buscar un momento tranquilo, sin interrupciones.


  • Avisar que quieres hablar de algo importante para que la otra persona se prepare.


  • Evitar iniciar la conversación cuando estás muy enojada o dolida.


Si la conversación empieza a subir de tono, hay formas de parar la escalada:


  • Respirar profundo y pausar: Tomar un momento para calmarse antes de seguir.


  • Reconocer la emoción: Decir algo como “Veo que esto nos está poniendo tensos, ¿querés que hagamos una pausa?”.


  • Volver a la intención positiva: Recordar que el objetivo es entenderse, no ganar la discusión.


Estas estrategias ayudan a que la conversación no se convierta en un enfrentamiento, sino en un espacio para crecer juntos.


La intención positiva: La intención positiva es la idea de que detrás de cada comportamiento o palabra hay una intención que busca algo bueno, aunque a veces no se exprese bien. Buscar la intención positiva implica mirar más allá de la forma y tratar de entender qué necesita o qué quiere la otra persona.


Por ejemplo, si alguien responde con enojo, la intención positiva puede ser protegerse o expresar una necesidad no satisfecha. Si alguien se muestra distante, tal vez busca evitar un conflicto mayor.


Para buscar la intención positiva, puedes:


  • Preguntar con curiosidad: “¿Qué necesitás en este momento?”


  • Escuchar sin interrumpir ni juzgar.


Recordar que todos actuamos desde lo que creemos que es mejor para nosotros.


Este enfoque cambia la mirada y ayuda a construir puentes en lugar de un muro.



Ejemplos prácticos para tener conversaciones asertivas


Imagina que estás en una situación donde sientes que tu pareja no te escucha. En lugar de decir “Nunca me prestás atención”, podrías decir:


  • “Me siento sola cuando hablo y siento que no me escuchás. Me gustaría que pudiéramos compartir más tiempo juntos.”


Si alguien te critica y quieres responder sin caer en la defensiva, puedes decir:


  • “Entiendo que te preocupa esto. Yo siento que necesito más apoyo para manejarlo.”


Estas frases abren la puerta a un diálogo sincero y respetuoso.


Cómo las herramientas de apoyo pueden ayudarte en este proceso


En momentos de transición, como los que muchas mujeres atraviesan, contar con apoyo es fundamental. Por eso, quiero recomendarte dos servicios que pueden acompañarte en este camino de transformación emocional y comunicación asertiva.


Sesiones de acompañamiento Emocional


En las sesiones de acompañamiento emocional nos centramos en descubrir tus emociones, entenderlas y expresarlas de forma saludable. Con la guía de un coach, podrás trabajar en tu intención positiva y mejorar tus relaciones.


Para más información, visita Coaching Emocional Mujeres en Transición.


Ambos servicios son un apoyo valioso para que puedas construir una nueva etapa con claridad y seguridad.


Cómo empezar a practicar hoy mismo


No hace falta esperar a un momento especial para comenzar a cambiar tu forma de comunicarte. Puedes empezar con pequeños pasos:


  • Cuando sientas una emoción fuerte, detente y pregúntate qué estás sintiendo realmente.


  • Practica decir en voz alta frases que expresen tus sentimientos sin culpar.


  • Observa cómo reacciona la otra persona y ajusta tu forma de hablar.


Con el tiempo, estas prácticas se vuelven naturales y mejoran tus vínculos.


Hablar desde lo que sentimos y no desde la crítica es un camino que nos acerca a los demás. Nos permite construir relaciones más sanas y auténticas. Cuando aprendemos a detener la escalada en una discusión y a buscar la intención positiva, abrimos la puerta a la comprensión y al respeto mutuo. Si estás atravesando un momento de cambio, recuerda que no estás sola. Herramientas como el taller de comunicación asertiva y el coaching emocional pueden ser tus aliados para transformar tu mundo emocional y construir una nueva etapa con confianza.


Te invito a dar el primer paso y empezar a hablar desde tu verdad. Tu voz merece ser escuchada con respeto y amor.








 
 
 

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